Cambio de hábitos: no es fácil
Cuando empiezas a cambiar un hábito tienes toda la fuerza del mundo. Es como si fueras a poder sostenerlo para siempre. Pero eso dura poco, muy poco de hecho. Porque te atrapa la novedad, y eso es como un enamoramiento: todo parece perfecto, y tienes ganas de que sea mañana para repetir. Pero sostenerlo es …