Insomnio: por qué tu cabeza no para cuando intentas dormir

Tienes un pensamiento recurrente… te asalta justo antes de dormir, cada día. Y te tiene dando vueltas en la cama.

Enciendes la luz y lees un rato, porque así el pensamiento se difumina en la ficción de tu libro. Se te cierran los ojos. Dejas el libro y apagas la luz. Te duermes el tiempo justo antes de que te asalte de nuevo el pensamiento y vuelves a abrir los ojos.

¡Pero si ya dormía! ¿Por qué me despierto otra vez?

Y te levantas, vas a la cocina a beber agua, vuelves a leer un ratito. Con suerte, esta vez será la buena. Si no reinicias el ciclo un par de veces más hasta que consigues dormirte de verdad.

¿Te suena?

Tienes activado el sistema nervioso simpático. Estás preparada para huir o luchar en cualquier momento. Maravilloso para sobrevivir si haces vivac en la selva. Bastante inútil si estás en tu cama y necesitas descansar.

Y te voy a contar algo: el sistema nervioso parasimpático (el que sí que te va a dejar dormir) no se activa por decisión. Por mucha fuerza mental que tengas. Se activa por seguridad. Y la seguridad la has demolido con los sucesos estresantes del día, y con tener la cabeza en mil lugares a la vez para resolver pequeños (o grandes) incendios.

Cómo salir del bucle del insomnio activando el sistema nervioso parasimpático

¿Tienes idea de cómo construirla de nuevo? Párate antes de que te lo cuente yo. Párate, respira profundo 3 veces y pregúntate: ¿qué es lo que te hace sentir segura? No lo que te haría sentirte segura si lo tuvieras o si fuera de tal forma. No. Qué es lo que te hace sentir segura ahora, en el presente, con lo que tienes y haces.

¿Lo tienes?

Si es que sí salta al siguiente párrafo. Si no lo tienes aún, te voy a dar ideas por si alguna te resuena: sentarte en el sofá por la noche, sabiendo que tus peques están durmiendo en calma en sus camas; saber que tu hogar es el espacio que has creado para ti, y que vives en calma en él; darte cuenta de que las posibles tareas pendientes de tu casa se pueden realizar en otro momento y que nada pasa por dejarlas por hacer; saber que tienes un trabajo que te gusta y/o que te da lo que necesitas económicamente para vivir; saber que tu pareja, amistades o parte de tu familia están ahí siempre, solo por que te quieren… O cualquier cosa parecida que te proporcione sensación de casa.

Con esta imagen, situación o recuerdo en tu mente (ojos cerrados), respira profundo 3 veces, y repite con cada respiración: «estoy bien, y me siento segura, todo está bien». Luego mantén los ojos cerrados mientras abrazas esta imagen y las emociones que te genera. Cuando quieras, abre los ojos y vuelve a conectar con tu entorno.

Y vete a la cama.

Hay otras muchas técnicas que podemos aplicar o trabajar para activar el sistema nervioso parasimpático, y algunas las trabajamos en sesión.

Si te resuena y quieres trabajarlo, escríbeme y hablamos.

Leave a Comment

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *