Todo lo que no sabes de los tóxicos en cosmética y cómo sobrevivir sin tirarlo todo
Los perfumes convencionales son neurotóxicos1. Hay muchos estudios que lo respaldan, pero poco caso se les hace y pocas medidas se toman. Porque detrás de los perfumes hay una industria MUY grande, con muchísimos intereses económicos. Pero no voy a entrar ahí porque no va de eso este espacio.
Porque para mí lo importante es que te des cuenta. Esta mañana me he mareado en el ascensor cuando ha entrado una mujer con su perfume ya de buena mañana. Y te digo que olía bien! Pero he salido a la calle necesitando aire y con el estómago revuelto. Hace unas semanas me pasó parecido en una reunión del colegio, donde estaba sentada cerca de alguien que llevaba también un buen perfume.
Y no soy yo (que ya te veo pensando: «qué sensible!»). De hecho, sí, soy yo. Conociendo los efectos de los perfumes hace muchos años que dejé de usarlos (y tenía uno que me encantaba!). Después de tanto tiempo sin vivir en mí los efectos del perfume, ahora noto mucho más y mucho antes lo que provocan en el organismo.
Y te lo voy a contar aquí:
Los perfumes contienen muchos químicos sintéticos (también los cosméticos con perfume, que son casi todos) que están asociados a resultados adversos de salud, incluyendo alergias, problemas respiratorios, disrupción endocrina, problemas reproductivos y potencialmente cáncer.
Neurotóxicos en cosmética: síntomas que no sabías que tenía
Ahora estarás pensando: «pero eso a mí no me pasa, uso perfume desde hace años y no me ha pasado nada, así que todo bien».
Pues te voy a listar aquí los síntomas más habituales que puedes haber sentido en tu día a día, y que habrás atribuido a la comida, el espacio cerrado, el cansancio o la edad:
- Mareos
- Dolor de cabeza e incluso migraña
- Dificultad para concentrarte
- Pérdidas de memoria puntuales
¿Te suena alguno?
Y los usamos más de lo que pensamos. ¿Sabes dónde están metidos? En champús, jabones de manos y cuerpo, cualquier crema hidratante, en las tiendas de ropa, en los ambientadores artificiales… Y los usamos TODOS. Incluso se los ponemos a los niños. Hace un rato he necesitado abrir la ventana del aula para que pudiéramos respirar bien, porque más de la mitad de la clase venía con perfume. Y tienen 13 años. Luego nos sorprendemos de que les cueste mantener la atención a lo largo de la sesión.
Te voy a hacer un spoiler. No hueles mal. Pero si necesitas un aroma que no sea el «tuyo» o «sin nada», usa aromas naturales, por ejemplo de aceites esenciales. Hay algunas mezclas realmente espectaculares, y además pueden ayudarte a trabajar a nivel emocional, si sabes cómo usarlos.
De hecho hay marcas que trabajan específicamente en ello.
¿Quieres que te oriente? Escríbeme y hablamos.